Hermanos
Presbíteros, Hermanas y Hermanos Consagrados,
Hermanas y
Hermanos Laicos:
El Domingo 5° de Cuaresma –25 de marzo– celebra la
Iglesia el Día de la Caridad. «Mirarán al que traspasaron» (Jn. 19,37)
es el tema bíblico escogido por el santo Padre Benedicto XVI para
meditar en esta cuaresma y para impulsar nuestra acción pastoral en este
tiempo de gracia y penitencia y prepararnos para la pascua. Quiero
hacerme eco de esta exhortación de nuestro Santo Padre e invitarlos a
contemplar a Cristo crucificado, fuente de misericordia y de perdón para
todos nosotros pecadores y esperanza para quien pone en él su mirada
confiada.
«No podemos contemplar con mirada limpia al
Crucificado sin sentir el dolor que todavía Él sigue padeciendo en
tantos hermanos nuestros desprotegidos y abandonados. Yo quiero
invitarlos a mirar la imagen de Cristo crucificado que tenemos en
nuestros templos, en nuestros hogares y que, quizá llevamos pendiente
del cuello y a contemplar con igual devoción y fe, el rostro de Cristo
sufriente en los hermanos pobres y desamparados de nuestro alrededor.
Vivamos, pues, la cuaresma como un tiempo eucarístico
en el que, aceptando el amor de Jesús, aprendamos a difundirlo a nuestro
alrededor con cada gesto y palabra. De ese modo contemplar «al que
traspasaron» nos llevará a abrir el corazón a los demás reconociendo las
heridas infligidas a la dignidad del ser humano; nos llevará,
particularmente, a luchar contra toda forma de deprecio de la vida y de
explotación de la persona y a aliviar los dramas de la soledad y del
abandono de muchas personas. Que la Cuaresma sea para todos los
cristianos una experiencia renovada del amor de Dios que se nos ha dado
en Cristo, amor que por nuestra parte cada día debemos «volver a dar» al
prójimo, especialmente al que sufre y al necesitado. Sólo así podremos
participar plenamente de la alegría de la Pascua».
El fruto del ayuno y la limosna cuaresmal se recogerá
en sus propias parroquias y templos el último domingo de Cuaresma y se
entregará a la Economía Diocesana según costumbre. Quienes tienen a su
cargo la Cáritas Diocesana les proporcionarán los sobres y el material
para este noble fin. Ruego a todos ustedes motiven a sus fieles para
dicha colecta y que ésta sea como una agradable ofrenda al Señor
presente en los hermanos necesitados y sin techo.
El Señor los bendiga en abundancia y su Madre
Santísima los acompañe en su servicio a los hermanos y hermanas de su
comunidad.
En el Señor Jesús.
Santiago de Querétaro, Qro., Febrero 22 del 2007.