A
los hermanos Presbíteros, a los miembros de la Vida Consagrada y a todos
los fieles de la Diócesis de Querétaro:
Salud, paz y bendición en el Señor Jesucristo.
El día de la Fiesta de los Santos Apóstoles Pedro y
Pablo, está dedicado en toda la Iglesia a orar por el Santo Padre y a
recoger el Óbolo de San Pedro, es decir, la ayuda que los fieles
católicos dan al Papa, como Pastor de la Iglesia Universal. El domingo
24 de Junio en todas las parroquias, templos y capillas sin
excepción alguna, se hará la colecta para el Santo Padre y se remitirá a
esta Curia Diocesana para su oportuno envío. Nadie, por ningún motivo,
deberá considerarse eximido de este grave deber (Cf. C.1271).
Su
Santidad, Benedicto XVI ha querido subrayar en su primer año de
pontificado el significado especial del Óbolo: "El Óbolo de San Pedro
es la expresión más típica de la participación de todos los fieles en
las iniciativas del Obispo de Roma en beneficio de la Iglesia universal.
Es un gesto que no sólo tiene valor práctico, sino también una gran
fuerza simbólica, como signo de comunión con el Papa y de solicitud por
las necesidades de los hermanos; y por eso vuestro servicio posee un
valor muy eclesial" (Discurso a los Socios del Círculo de San Pedro
(25 de febrero de 2006).
El mismo Santo Padre, en repetidas ocasiones, ha
invocado la generosidad de los fieles y de sus Pastores para poder
atender las necesidades que la Iglesia enfrenta por doquier, empezando
con la carga que representa la administración de la Curia Romana en el
servicio a las iglesias particulares del mundo entero.
Apelando como siempre a la fe y al cariño que el pueblo
de México profesa al Santo Padre, es preciso promover de una manera muy
intensa, junto con la oración por el Papa como elemento primordial, la
colecta del Óbolo de San Pedro como signo de amor y de solidaridad en el
ejercicio de la caridad del Vicario de Cristo.
Hágase pues, el domingo 24 de Junio, en todos los
templos de la Diócesis, la colecta para ayudar al Santo Padre y
envíese de inmediato su contenido íntegro a la Curia Diocesana para
que se remita a su destino, sabedores de que nuestro pueblo creyente ama
y sabe apreciar el servicio pastoral que el Papa presta a toda la
Iglesia.
Reciban todos mi saludo
y bendición.
Santiago de Querétaro, Qro., Mayo 18 del 2007.