A los Hermanos
Presbíteros de la Diócesis de Querétaro:
Salud, paz y bendición en el Señor Jesucristo.
La Congregación “Pro Clericis”
de la Santa Sede que preside el Cardenal Claudio Hummes, ofm, ha enviado
a todos los sacerdotes, con ocasión de la Fiesta del Sagrado Corazón de
Jesús, una reflexión sobre la grandeza y delicadeza de nuestra vocación
y misión sacerdotal en la Iglesia y en el mundo. Le acompañan algunas
oraciones tanto para nosotros los presbíteros como para que los fieles
católicos nos encomienden a la misericordia divina y a la protección de
la Virgen María.
Como ya se aproximan las
ordenaciones sacerdotales de algunos hermanos diáconos, estas
reflexiones y plegarias nos pueden ayudar a alimentar la llama que el
Espíritu encendió en nuestros corazones el día de nuestra ordenación
sacerdotal, así como para recibir fraternalmente a los nuevos
presbíteros y a que nuestros fieles oren por ellos y por nosotros.
Nosotros los presbíteros, más
que nadie, caminamos, como la Iglesia, “entre las persecuciones del
mundo y los consuelos de Dios”. El consuelo de Dios nos llega
mediante la fraternidad sacerdotal sincera y el aprecio y oración de los
fieles. Que la Virgen Santísima nos acompañe en esta maravillosa misión
de hacer presente a su Hijo, nuestro Gran Sacerdote, a favor de los
hermanos que en Él y en su Iglesia han puesto su esperanza de
salvación.
Los saluda y bendice en el
Corazón de Cristo Sacerdote.
Santiago de Querétaro, Qro.,
Abril 23 del 2008.