Con la llegada de la imagen de Nuestra
Señora de los Dolores de Soriano y los santos patronos parroquiales,
inició el festejo jubilar en el atrio de la Parroquia de Santa Rosa
de Lima, donde se dieron cita más de 3000 fieles de las parroquias
que conforman el Decanato de Santa Rosa de Lima, conformado por las
parroquias: Santa Rosa de Lima, San José (Buenavista), Beato Juan
Diego (Jofrito), Santa Cruz de Nuestro Señor Jesucristo y San Judas
Tadeo (Juriquilla), Señor de la Piedad (Jurica) y El Sagrado Corazón
de Jesús (Puerto de Aguirre).
Este festejo jubilar se realizó el
Martes 4 de Marzo con motivo de los 25 años de Ordenación Episcopal
del Sr. Obispo D. Mario De Gasperín Gasperín, él fue recibido por el
Sr. Decano Pbro. Saúl Ragoitia Vega y los párrocos y vicarios del
Decanato.
La banda de guerra del Colegio Niños
Héroes de las Misioneras Marianas tocaron en el recorrido que
hicieron los sacerdotes acompañando al Sr. Obispo, para luego llegar
al atrio del templo, donde los fieles le recibieron con aplausos,
cuetes y campanadas.
Para esta ocasión, jóvenes de las
diferentes parroquias del decanato se unieron en un coro de voces e
instrumentos para cantar la santa Misa, que inició solemne con la
procesión desde el interior del templo parroquial de Santa Rosa de
Lima.
En la homilía, D. Mario De Gasperín
invitó a los presentes a participar en la Semana Santa:
"Queridas hermanas, queridos hermanos: En nombre de la santa
Iglesia, nuestra Madre, los invito a prepararse para la Semana
Mayor confesándose, (ya sé que los hermanos sacerdotes han
estado presentes en todas las parroquias ofreciéndoles el
sacramento de la reconciliación) y después comulgando y adorando
la santa Eucaristía el próximo Jueves Santo y después, cada
Domingo, descansando del trabajo
―porque
somos hijos de Dios, no somos esclavos―,
conviviendo el Domingo con su familia, haciendo el bien a sus
hermanos y asistiendo a la Misa en su parroquia para escuchar la
Palabra de Dios y participar en la santa Eucaristía. La Iglesia
vive de la Eucaristía y el católico de la Misa dominical. El que
quiera salvarse pues, que se acerque a la fuente de la
salvación: La Misa del Domingo y la Pascua del Señor que nos
ofrece
nuestra santa Madre la Iglesia todos los días de nuestra vida.
Nosotros hermanas y hermanos, tenemos la inmensa dicha de ser
hijos de Dios, de tener la fe en Jesucristo, de tener la fuente
de la salvación con nosotros en la santa Iglesia nuestra Madre.
La Virgen Santísima, también nuestra Madre nos acompaña, nos
acerca a su Hijo Jesucristo, que Ella interceda por nosotros,
que nos ayude a estar junto con Ella al pie de la cruz de Jesús
y alimentarnos de la fuente de la salvación, que el agua y la
sangre que brotaron del costado Cristo, cure todas nuestras
heridas".
Con la consagración de los presentes a
la Santísima Virgen y las alegres mañanitas concluyó la Misa, para
pasar a la alegre convivencia de los asistentes.