ARCHIVO NOTICIAS

 

Abril de 2008

Marzo de 2008

Febrero de 2008

Enero de 2008

Diciembre de 2007

Noviembre de 2007

Octubre de 2007

Septiembre de 2007

Agosto de 2007

Julio de 2007

Junio de 2007

Mayo de 2007

Abril de 2007

Marzo de 2007

Febrero de 2007

Enero de 2007

Diciembre de 2006

Noviembre de 2006

Octubre de 2006

Septiembre de 2006

Agosto de 2006

Julio de 2006

Junio de 2006

 FESTEJO JUBILAR EN EL DECANATO DE NUESTRA SEÑORA DEL PUEBLITO


 Santiago de Querétaro, Qro., 4 de Abril de 2008

 

Por la tarde del Viernes 4 de Abril, Nuestra Señora de los Dolores de Soriano acompañada por el Sr. Obispo D. Mario De Gasperín Gasperín, por los sacerdotes, religiosos y religiosas y fieles cristianos, llegó hasta el Santuario de Nuestra Señora del Pueblito, para visitar por primera vez este Santuario. Esto con motivo del festejo jubilar del Decanato de Nuestra Señora del Pueblito.

Este Decanato de Nuestra Señora del Pueblito, cuyo Decano es el Sr. Cura Pbro. Guadalupe Alcántara Fuentes, está conformado por las Parroquias:

  • Parroquia de San Francisco Galileo (El Pueblito)

  • Parroquia de la Sagrada Familia de Nazaret (Col. Jardines de la Hacienda)

  • Parroquia de Nuestra Señora de la Anunciación (Col. Tejeda)

  • Parroquia de los Santos Mártires Mexicanos de Cristo Rey (Ejido Modelo)

  • Parroquia Nuestra Señora de la Esperanza (Fracc. Misiones de Santa Sofía)

  • Parroquia de Nuestra Señora de los Ángeles (Col. Los Ángeles)

En el santuario de Nuestra Señora del Pueblito, el Sr. Cura Pbro. Guadalupe Alcántara dio una catequesis sobre el culto a la Virgen María como Madre de la Iglesia en sus diferentes advocaciones.

Después acompañando en procesión a Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, Patrona de la Diócesis y al Sr. Obispo, los sacerdotes y los fieles de las diferentes parroquias se trasladaron al atrio de la Parroquia de San Francisco Galileo donde D. Mario De Gasperín celebró la santa Misa en comunión con los sacerdotes del decanato.

En la homilía, Mons. De Gasperín habló de las advocaciones y santos a los que están dedicados las parroquias de este Decanato:

"Este Decanato, que lleva por nombre el de Nuestra Señora del Pueblito, Patrona principal con el Apóstol Santiago de nuestra Ciudad episcopal, es eminentemente mariano. Casi todas las parroquias están encomendadas a la Virgen Santísima, en sus diversas y piadosas advocaciones: Nuestra Señora de los Ángeles, Nuestra Señora de la Esperanza y Nuestra Señora de la Anunciación; la parroquia de la Sagrada Familia de Nazaret asocia a la protección de María la de su castísimo Esposo Señor san José; la parroquia de San Francisco Galileo, que nos recibe, tiene asociada por múltiples títulos y de manera inseparable a Nuestra Señora del Pueblito, aquí en su casa grande, en su Santuario. De más reciente  llegada es la advocación de la Virgen de Schöenstatt, cuya imagen se encuentra ya en numerosos hogares y corazones; la parroquia  de los Santos Mártires Mexicanos nos recuerda su amor a Cristo Rey y a santa María de Guadalupe, por quienes derramaron su sangre y entregaron sus vidas. Ahora nos visita la piadosa imagen de Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, nuestra Patrona Diocesana, que acompañó a su Hijo en su pasión y muerte y después en su Resurrección. ¡Qué mejor ocasión que ésta, rodeado de la ternura y cariño de nuestra Madre Santísima en sus diversas advocaciones, para agradecer, junto con todos ustedes, a Dios el don del sacerdocio y episcopado que me ha regalado para edificación de su santa Iglesia. Que la Virgen Santísima acoja en sus manos puras esta súplica y la presente con su Hijo al Padre del cielo".

Después habló de la Virgen María, como la discípula perfecta que nos acompaña en las realidades terrenas que vivimos en la sociedad de hoy:

 "La Virgen “renueva el parto virginal de Cristo” cuando se bautizan nuevos cristianos en la Iglesia y, si la vida cristiana llega a languidecer, Ella “colabora al renacimiento espiritual de los discípulos” (A 266). Esto es lo que ahora estamos necesitando, ante una cultura marcada por la muerte, en sus diversas expresiones: violencia, aborto, asesinatos, drogadicción, pornografía, abuso de menores y de mujeres; búsqueda del placer y del poder pasando sobre los demás y generando mecanismos de represión institucional; se endurecen las leyes, se aumenta la vigilancia, se multiplican los retenes, se colocan topes y cámaras de grabación, se promueve la delación y la desconfianza, etcétera. Hermanas y hermanos: Esta no es la enseñanza que recibimos de nuestra madre la Iglesia. Esta no es la educación que nos dejaron nuestros mayores. Esto es contrario a lo que nos enseñó Jesucristo y que celebramos el Jueves Santo: el amarnos unos a otros y lavarnos mutuamente los pies. Alguien nos está cambiado el corazón.  Alguien ha pervertido el camino de la caridad, del amor y de la fraternidad por la simple y vulgar tolerancia, que cada vez tolera menos. Jesús no nos mandó simplemente tolerarnos, sino amarnos y perdonarnos. ¿No lo hemos notado?, ¿no hemos caído en la cuenta de este desbarrancadero moral y social que nos lleva a la muerte? Necesitamos que Jesús resucitado nos abra los ojos como a los discípulos de Emaús, que el Evangelio de Cristo disipe las tinieblas de nuestro entendimiento, que la gracia del Espíritu Santo cambie nuestro corazón de piedra por un corazón de carne, sensible y compasivo; nos urge que la Virgen Santísima nos ayude a lograr “un renacimiento espiritual de todos los discípulos de de Cristo”, en nuestra Iglesia local. Jesucristo, ahora por boca de nuestros Pastores, nos dice de nuevo: “Francisco, repara mi Iglesia”. Todos, su obispo, sus sacerdotes, religiosos y religiosas, consagrados y consagradas, catequistas, madres y padres de familia, jóvenes y fieles cristianos, católicos todos, debemos empeñar nuestra vida en restaurar y embellecer el rostro de nuestra santa Madre la Iglesia cumpliendo los Mandamientos y llevando una vida más cristiana. No estamos solos: ¡Ahí tienes a tu Madre”, nos dice Jesús. María, “la discípula más perfecta del Señor” (A 266), está con nosotros en la santa Iglesia".

Al concluir la Eucaristía los presentes compartieron los alimentos en una alegre convivencia. Mientras, la Virgen de Soriano recibía múltiples muestras de piedad y fervor mariano.

Dé click en cada una de las fotos para ampliarla.

Dé click en cada una de las fotos para ampliarla.

Este portal diocesano es un servicio diseñado y desarrollado por la RIIAL Querétaro                                                                                            Webmaster