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FESTEJO
JUBILAR EN EL DECANATO DE NUESTRA SEÑORA DEL PUEBLITO
Santiago
de Querétaro,
Qro., 4 de Abril de 2008
Por la tarde del Viernes 4 de Abril, Nuestra
Señora de los Dolores de Soriano acompañada por el Sr. Obispo D.
Mario De Gasperín Gasperín, por los sacerdotes, religiosos y
religiosas y fieles cristianos, llegó hasta el Santuario de Nuestra
Señora del Pueblito, para visitar por primera vez este Santuario.
Esto con motivo del festejo jubilar del Decanato de Nuestra Señora
del Pueblito.
Este Decanato de Nuestra Señora del
Pueblito, cuyo Decano es el Sr. Cura Pbro. Guadalupe Alcántara
Fuentes, está conformado por las Parroquias:
-
Parroquia de San Francisco
Galileo (El Pueblito)
-
Parroquia de la Sagrada Familia
de Nazaret (Col. Jardines de la Hacienda)
-
Parroquia de Nuestra Señora de la
Anunciación (Col. Tejeda)
-
Parroquia de
los Santos Mártires Mexicanos de Cristo Rey (Ejido Modelo)
-
Parroquia
Nuestra Señora de la Esperanza (Fracc. Misiones de Santa Sofía)
-
Parroquia de Nuestra Señora de
los Ángeles (Col. Los Ángeles)
En el santuario de Nuestra Señora del
Pueblito, el Sr. Cura Pbro. Guadalupe Alcántara dio una catequesis
sobre el culto a la Virgen María como Madre de la Iglesia en sus
diferentes advocaciones.
Después acompañando en procesión a
Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, Patrona de la Diócesis y
al Sr. Obispo, los sacerdotes y los fieles de las diferentes
parroquias se trasladaron al atrio de la Parroquia de San Francisco
Galileo donde D. Mario De Gasperín celebró la santa Misa en comunión
con los sacerdotes del decanato.
En la homilía, Mons. De Gasperín
habló de las advocaciones y santos a los que están dedicados las
parroquias de este Decanato:
"Este Decanato, que lleva por nombre el de
Nuestra Señora del Pueblito, Patrona principal con el Apóstol
Santiago de nuestra Ciudad episcopal, es eminentemente mariano.
Casi todas las parroquias están encomendadas a la Virgen
Santísima, en sus diversas y piadosas advocaciones: Nuestra
Señora de los Ángeles, Nuestra Señora de la Esperanza y Nuestra
Señora de la Anunciación; la parroquia de la Sagrada Familia de
Nazaret asocia a la protección de María la de su castísimo
Esposo Señor san José; la parroquia de San Francisco Galileo,
que nos recibe, tiene asociada por múltiples títulos y de manera
inseparable a Nuestra Señora del Pueblito, aquí en su casa
grande, en su Santuario. De más reciente llegada es la
advocación de la Virgen de Schöenstatt, cuya imagen se encuentra
ya en numerosos hogares y corazones; la parroquia de los Santos
Mártires Mexicanos nos recuerda su amor a Cristo Rey y a santa
María de Guadalupe, por quienes derramaron su sangre y
entregaron sus vidas. Ahora nos visita la piadosa imagen de
Nuestra Señora de los Dolores de Soriano, nuestra Patrona
Diocesana, que acompañó a su Hijo en su pasión y muerte y
después en su Resurrección. ¡Qué mejor ocasión que ésta, rodeado
de la ternura y cariño de nuestra Madre Santísima en sus
diversas advocaciones, para agradecer, junto con todos ustedes,
a Dios el don del sacerdocio y episcopado que me ha regalado
para edificación de su santa Iglesia. Que la Virgen Santísima
acoja en sus manos puras esta súplica y la presente con su Hijo
al Padre del cielo".
Después habló de la Virgen María, como la discípula perfecta que nos
acompaña en las realidades terrenas que vivimos en la sociedad de
hoy:
"La Virgen “renueva el parto virginal de
Cristo” cuando se bautizan nuevos cristianos en la Iglesia y, si
la vida cristiana llega a languidecer, Ella “colabora al
renacimiento espiritual de los discípulos” (A 266). Esto es lo
que ahora estamos necesitando, ante una cultura marcada por la
muerte, en sus diversas expresiones: violencia, aborto,
asesinatos, drogadicción, pornografía, abuso de menores y de
mujeres; búsqueda del placer y del poder pasando sobre los demás
y generando mecanismos de represión institucional; se endurecen
las leyes, se aumenta la vigilancia, se multiplican los retenes,
se colocan topes y cámaras de grabación, se promueve la delación
y la desconfianza, etcétera. Hermanas y hermanos: Esta no es la
enseñanza que recibimos de nuestra madre la Iglesia. Esta no es
la educación que nos dejaron nuestros mayores. Esto es contrario
a lo que nos enseñó Jesucristo y que celebramos el Jueves Santo:
el amarnos unos a otros y lavarnos mutuamente los pies. Alguien
nos está cambiado el corazón. Alguien ha pervertido el
camino de la caridad, del amor y de la fraternidad por la simple
y vulgar tolerancia, que cada vez tolera menos. Jesús no nos
mandó simplemente tolerarnos, sino amarnos y perdonarnos. ¿No lo
hemos notado?, ¿no hemos caído en la cuenta de este
desbarrancadero moral y social que nos lleva a la muerte?
Necesitamos que Jesús resucitado nos abra los ojos como a los
discípulos de Emaús, que el Evangelio de Cristo disipe las
tinieblas de nuestro entendimiento, que la gracia del Espíritu
Santo cambie nuestro corazón de piedra por un corazón de carne,
sensible y compasivo; nos urge que la Virgen Santísima nos ayude
a lograr “un renacimiento espiritual de todos los discípulos de
de Cristo”, en nuestra Iglesia local. Jesucristo, ahora por boca
de nuestros Pastores, nos dice de nuevo: “Francisco, repara mi
Iglesia”. Todos, su obispo, sus sacerdotes, religiosos y
religiosas, consagrados y consagradas, catequistas, madres y
padres de familia, jóvenes y fieles cristianos, católicos todos,
debemos empeñar nuestra vida en restaurar y embellecer el rostro
de nuestra santa Madre la Iglesia cumpliendo los Mandamientos y
llevando una vida más cristiana. No estamos solos: ¡Ahí tienes a
tu Madre”, nos dice Jesús. María, “la discípula más perfecta del
Señor” (A 266), está con nosotros en la santa Iglesia".
Al concluir la Eucaristía los
presentes compartieron los alimentos en una alegre convivencia.
Mientras, la Virgen de Soriano recibía múltiples muestras de piedad
y fervor mariano.
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de las fotos para ampliarla.
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