Con el lema “50 Años junto a María
agradeciendo al Señor el don de la fe” la Peregrinación femenina al
Tepeyac, por su paso por la Ciudad Episcopal de Santiago de
Querétaro fue visitada por el Sr. Obispo Don Mario De Gasperín para
celebrar con ellas la Eucaristía de envío en El Colorado, Qro.
Durante la homilía, con voz pausada
el Obispo afirmó que la peregrinación es signo de nuestra vida
cristiana, que el ser cristiano es ser peregrino. No podemos perder
de vista que tenemos un rumbo definido, el encuentro con el Señor
Jesucristo. El es el fin de nuestro peregrinar.
Refiriéndose a las peregrinas, agregó
haciendo mención de lo que implicó y supondrá para ellas, ir al
doble encuentro con Jesucristo y con nuestra Madre Santísima de
Guadalupe. Primero, ponerse de pie, dejar la comodidad, tener que
renunciar. Supone voluntad y esfuerzo personal. Segundo, avanzar,
superar las dificultades, salud, clima y fuerzas.
Por eso nuestra peregrinación es
escuela de superación personal, de purificación, de fraternidad. Nos
da oportunidad de crecer. Tenemos ciertamente muchas pruebas, pero
contamos con apoyos de organización, tenemos una directiva,
auxiliares, muchísimos colaboran con nosotros. Recordemos la voz del
Papa Juan Pablo II cuando nos dijo que la fuerza de la Iglesia es la
comunión y la unidad.
Juntos hermanos, todo esto robustece
nuestra fe y nuestro espíritu. Hoy salen de la intimidad de sus
hogares, de sus parroquias y van a misionar peregrinando, dando
testimonio de su amor a Jesucristo y a su Santísima Madre.
¿A dónde van? se preguntarán unos,
algunos desearán unirse a su caminar, otros las despreciarán. Pero
ustedes dan testimonio de su fe en nombre de su Diócesis de
Querétaro. Dios les recompense y de fuerza para cumplir su misión.
La Virgen Santísima de Guadalupe les acompañe con su consuelo, paz y
bendición.
Signo de los cincuenta años de la
Peregrinación Femenina es un hermoso estandarte bordado, que el
pastor diocesano bendijo al finalizar la celebración Eucarística.
Las ocho mil hermanas peregrinas que
participan de esta celebración son las que provienen principalmente
de las parroquias de nuestra Diócesis que están en el Estado de
Guanajuato y de las parroquias de la Ciudad Episcopal de Querétaro y
zona conurbada. Durante los siguientes días se incorporarán a la
gran columna las restantes diez mil peregrinas, calculando llegar
alrededor de veinte mil ya entrando al Estado de México y Distrito
Federal.