
Pbro. Lic. José Luis Salinas Ledesma
Presidente de la Comisión Diocesana de Pastoral Profética
(Invocación al Espíritu Santo)
1. LECTURA DEL TEXTO (1 Cor 1,4-17)
Doy gracias a Dios continuamente por ustedes pues les ha concedido su gracia mediante Cristo Jesús, en quien han sido enriquecidos abundantemente con toda palabra y con todo conocimiento. Y es tal la firmeza que ha conseguido el testimonio de Cristo entre ustedes, que no les falta ningún don, mientras esperan que nuestro Señor Jesucristo se manifieste. Él también los mantendrá firmes hasta el fin, para que nadie tenga de qué acusarlos en el día de nuestro Señor Jesucristo. Fiel es Dios que los ha llamado a vivir en unión con su Hijo Jesucristo, nuestro Señor.
Les ruego hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que se pongan de acuerdo para que no haya divisiones entre ustedes, sino que conserven la armonía en el pensar y en el sentir. Les digo esto, hermanos míos, porque los de Cloe me han informado que hay discordias entre ustedes. Me refiero a eso que unos y otros andan diciendo: “Yo soy de Pablo, yo soy de Apolo, yo de Pedro, yo de Cristo”. Pero, ¿es que está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por ustedes o fueron bautizados en su nombre? Doy gracias a Dios por no haber bautizado a ninguno de ustedes, a excepción de Crispo y Gayo, para que nadie pueda decir que ha sido bautizado en mi nombre. ¡Ah, sí!, también bauticé a la familia de Esteban. Fuera de estos, no recuerdo haber bautizado a ningún otro. Porque Cristo no me ha enviado a bautizar, sino a evangelizar, y esto sin sabios discursos, para que no pierda eficacia la cruz de Cristo.
Con su Biblia en mano repasamos el texto respondiendo las siguientes preguntas:
¿Por qué da gracias Pablo a Dios v.4? ¿Con qué han enriquecido abundantemente los corintios v.5? ¿Qué les falta mientras esperan que Jesucristo se manifieste v.7? ¿A qué los ha llamado Dios v.9? ¿Qué les ruega Pablo en nombre de Jesucristo v. 10? ¿Qué le han informado a Pablo los de la comunidad de Cloe v.11? ¿Qué andan diciendo unos y otros v.12? ¿Por qué da gracias a Dios Pablo de no haber bautizado a ninguno v.15? ¿Para qué envió Cristo a Pablo v.17?
Para comprender mejor el texto tengamos en cuenta lo siguiente:
- Corinto era una ciudad importante en el imperio romano, era la capital de la provincia de Acaya, ciudad comercial, populosa, abigarrada y propensa a todo tipo de excesos, debido en gran medida al puerto comercial con el que contaba y a donde llegaba todo tipo de gente venidos de diversos lugares.
- Pablo visitó por primera vez Corinto en el otoño del año 50, permaneció en la ciudad poco más de año y medio (Hech 18,11). Esta primera carta la escribe desde Éfeso entre el año 53 y 54.
- La carta está dirigida a una comunidad compuesta principalmente por gente de origen pagano, sin poder, débil y de pocos recursos. Eran pocos los miembros que pertenecían a la clase alta.
- Pablo escribió esta carta como respuesta directa a informaciones que le habían llegado desde Corinto. El texto que ahora reflexionamos deja ver que existía rivalidad entre distintas facciones dentro del mismo grupo.
- La división es consecuencia de concebir la religión cristiana como una escuela más de sabiduría humana en la que se puede elegir entre varios maestros el que se desee.
2. MEDITACIÓN DE LA PALABRA ESCUCHADA
La comunidad cristiana de Corinto manifiesta la abundancia de la gracia que ha recibido de parte de Jesucristo, esto es para Pablo motivo de gran gozo por eso da gracias con alegría. Dios ha enriquecido abundantemente a los cristianos de Corinto con toda clase de bienes, no carecen de nada, ni de palabra, ni de conocimiento. El testimonio que Pablo les transmitió de Cristo en la predicación ha alcanzado solidez en ellos. Los creyentes viven en unión íntima con Cristo, por eso pueden recibir de él gracia sobreabundante. San Pablo entiende esto como “ser en Cristo” por eso expresa “Ya no vivo yo; es Cristo quien vive en mí” “Vivo en la fe del Hijo de Dios, que me amó y se entregó así mismo por mí” (Gal 2,19ss). Cristo ahora los mantiene firmes, y los mantendrá también al final cuando venga por segunda vez.
Si bien es cierto que los cristianos viven en comunión íntima con Jesús, no es lo mismo entre ellos. El primer problema que trata Pablo, entre los varios que le plantean los cristianos de Corinto, es el de la división existente en la comunidad. Han surgido varios grupos, cada uno de los cuales reconoce como guía a un personaje distinto. Pablo rechaza esta conducta, pues entre los cristianos no hay más que un guía, un maestro, una única fuente de sabiduría, un único Señor: Jesucristo. Todos los demás son servidores y administradores de la gracia de Dios.
La comunidad cristiana de Corinto está dividida, según le han avisado a Pablo, la comunidad se ha partido en bandos: seguidores de Apolo, Pablo, Pedro y Cristo. Cabe sospechar que en el origen de estas divisiones influyó el orgullo intelectual de las gentes de Corinto. Eran griegos amantes de la filosofía, del buen hablar y del discurso pulido y armonioso. Pablo responde que entre los cristianos no hay más que un bando, el de Jesucristo. Únicamente a él has sido consagrados todos por el bautismo. Y no hay más que una sola sabiduría, la de Dios que se nos ha manifestado en Jesucristo crucificado. Cualquier otro maestro o cualquier otra sabiduría están fuera de los proyectos salvadores de Dios. Mediante el bautismo los creyentes participan del conocimiento salvador de la cruz de Cristo, por eso se administra únicamente en el “nombre” de Cristo como único portador de salvación. Lo importante no es quien bautiza, sino en nombre de quien se bautiza.
También hoy en nuestros días nos encontramos con situaciones semejantes, en nuestras comunidades, grupos y movimientos, discutimos quién es el mejor, quién sabe más, qué tipo de pastoral debemos implementar, etc. Lo que necesitamos es evangelizarnos y evangelizar, que a ejemplo de san Pablo debe realizarse con profunda sencillez, sin confiar en el esfuerzo o la habilidad del evangelizador, sino en Jesús que nos llama a vivir en comunión testimoniando con la vida y nos promete la salvación eterna.
3. COMPROMISO PERSONAL Y COMUNITARIO
¿Qué divisiones vemos en nuestro mundo? ¿Qué divisiones hay en nuestra sociedad? ¿Cuáles son las causas de la división en las familias? ¿Qué provoca la división en el corazón de los hombres?
- Orar continuamente agradeciendo los dones y carismas recibidos.
- Vivir en comunión con Jesús por medio de la oración, los sacramentos y las obras de caridad a los más necesitados.
- Hacer una buena confesión para superar las divisiones que ocasiona el pecado con nosotros mismos y con los demás.
- Contribuir en la reconciliación de nuestras familias en las que haya alguna división.
- Evitar ser motivo de división en mi grupo o comunidad, más bien, proponer alguna actividad que fortalezca la comunión.
- Orar por la unida de todos los cristianos.
4. ORACIÓN
Ven Señor Jesús a nuestro encuentro,
y guía nuestros pasos
para seguirte y amarte
en la comunión de tu Iglesia,
celebrando y viviendo
el don de la Eucaristía,
cargando con nuestra cruz,
y urgidos por tu envío.
Danos siempre el fuego
de tu Santo Espíritu,
que ilumine nuestras mentes
y despierte en nosotros
el deseo de contemplarte,
el amor a los hermanos,
sobre todo a los afligidos,
y el ardor por anunciarte
al inicio de este siglo.
Discípulos y misioneros tuyos,
queremos remar mar adentro,
para que nuestros pueblos
tengan en Ti vida abundante,
y con solidaridad construyan
la fraternidad y la paz.
Amén.