SUBSIDIOS

 

 

LECTIO DIVINA VI


 

Pbro. Lic. José Luis Salinas Ledesma

Presidente de la Comisión Diocesana de Pastoral Profética

 

 

(Invocación al Espíritu Santo)

 

1. LECTURA DEL TEXTO (2 Tes 2,1-12)

 

Sobre la venida de nuestro Señor Jesucristo y el momento de nuestra reunión con él, les rogamos hermanos, que no se alarmen por revelaciones, rumores o una supuesta carta nuestra donde diga que el día del Señor es inminente. Que nadie los engañe, sea de la forma que sea. Porque primero tiene que producirse la rebelión contra Dios y manifestarse el hombre maligno, el hijo de la perdición, el enemigo que se levanta por encima de todo lo que es divino o recibe culto, hasta llegar a sentarse en el santuario de Dios, haciéndose pasar a sí mismo por Dios. ¿No recuerdan que cuando estaba con ustedes les decía esto mismo? Ya saben qué es lo que ahora lo retiene, hasta que llegue el momento que se le ha fijado para manifestarse. Porque ese misterioso y maligno poder está ya en acción; sólo falta que se retire el que hasta el presente lo retiene. Entonces se manifestará el maligno, al que Jesús, el Señor, hará desaparecer con el aliento de su boca y destruirá con el resplandor de su venida. La aparición del maligno, gracias al poder de Satanás, vendrá acompañada de toda clase de milagros, señales y prodigios engañosos. Y con toda su carga de maldad engañará a los que están en vías de perdición, por no haber amado la verdad que los habría salvado. Por eso Dios les envía un poder que los engañe, de modo que crean en la mentira y se condenen todos los que, en lugar de creer en la verdad, se complacen en la maldad. Palabra de Dios.

 

Con su Biblia en mano repasamos el texto respondiendo las siguientes preguntas:

 

¿Cuál es el tema de este texto que hemos leído v.1? ¿Qué hace que se alarmen los tesalonicenses v. 2? ¿Qué tiene que suceder antes de que venga el Señor vv.3-4? ¿Cuándo se manifestará el enemigo vv. 6-7? ¿Cómo desaparecerá Jesús al maligno v. 8? ¿Cómo será la aparición del maligno v.9? ¿Quiénes serán engañados v. 10? ¿Quiénes se condenarán v. 12?

 

Para comprender mejor el texto tengamos en cuenta lo siguiente:

 

- Al parecer  grupos gnósticos defendían que el día del Señor ya estaba aquí, su experiencia del Señor resucitado los había liberado ya plenamente, de manera que ya no era necesaria ninguna otra venida de Jesús. Esto había confundido a los cristianos.

 

- Para san Pablo la Parusía no es una experiencia espiritual íntima, sino un espectacular acontecimiento externo que ha de tener lugar  al final de la historia.  Pero antes habrá signos que anunciarán esa venida.

 

- Este relato desarrolla un tema presente en la escatología cristiana: la llegada de la figura de un anticristo conocido como el hombre impío.

 

- El impío es un agente de Satanás en el mundo, que quiere exaltarse a sí mismo de manera divina y provocar la apostasía (renegar de la fe) mediante el engaño y señales y prodigios.

 

- La llegada de este hombre impío es una creencia difundida en la apocalíptica judía, creían que el conflicto cósmico entre Dios y Satanás culminaría en los últimos días  con la aparición de una figura satánica que reclamaría culto divino y provocaría una apostasía masiva entre los fieles.

 

- En las cartas de san Juan también se habla del “anticristo” (1Jn 2,18.22; 2Jn 7); en los evangelios se habla de un “falso mesías” (Mt 24,24; Mc 13,22), y en el libro del Apocalipsis, se habla de “la bestia que su be del mar” (que representa al imperio romano) exige culto divino y persigue a quienes se niegan a adorarlo (Ap 13,1-10).

 

- En la Iglesia primitiva, estas diferentes imágenes del anticristo se concentraron  en una imagen confusa del “enemigo” de los últimos tiempos.

 

- Con la conversión del emperador Constantino, este enemigo ya no se identificó con el opresor Imperio romano, sino con los oponentes políticos o religiosos de la Iglesia y del Estado que en ese tiempo estaban unidos.

 

- Los tesalonicense, por tanto, deben seguir viviendo vigilantes y esperando este día futuro.

 

2.- MEDITACIÓN DE LA PALABRA ESCUCHADA

 

Este texto contiene la parte central de esta carta, pero sin duda es también la más difícil de interpretar. La intención que tiene san Pablo es  devolver a la comunidad  la paz y la serenidad, pues han sido perturbados  por doctrinas escatológicas inquietantes. Si la venida de Jesús es inminente y comenzará la vida eterna ¿para qué seguir construyendo la ciudad terrena? esta era la interrogante que se hacían algunos cristianos de Tesalónica. Pero no es así, nadie sabe el día ni la hora, por tanto, todos deben asumir sus responsabilidades históricas. Es muy difícil saber en qué pensaba concretamente san Pablo al hablar y escribir sobre los acontecimientos que sucederán antes de la segunda venida de Jesús.  Se han hecho muchos intentos de identificar la “apostasía”, el “impío” y “el que le retiene”, con situaciones o personajes concretos de la historia humana. Pero debemos entender que el pensamiento de san Pablo no hace referencia a cuestiones históricas, filosóficas ni políticas, sino teológicas. En este lenguaje apocalíptico se deja ver un mensaje religioso. A los cristianos de aquel momento se les dice que la segunda venida no es inminente, antes tienen que suceder otros acontecimientos misteriosos pero importantes. Por tanto no tiene sentido cruzarse de brazos para esperar la llegada de Jesús, desentendiéndose de los problemas, los afanes y las preocupaciones de cada día, tanto materiales como espirituales. A los cristianos de todos los tiempos se nos recuerda que en este mundo no todo es vida y dulzura. Existe también el mal, lo inhumano, lo tenebroso, lo mortífero. Este mal está actuando en el mundo y tiene recursos incomprensibles para el hombre. Se personifica en individuos o situaciones históricas concretas, hay momentos en que despliega todo su poder. Los últimos días de la humanidad pueden ser en cualquier momento de esos. Pero también sabemos que podemos hacer frente al mal a fuerza de bien. En la historia de la humanidad han existido y existen personas y grupos que lucha por contener el mal, que no se resignan a que este mundo sea un basurero, a que el mal diga la última palabra. Pero no dirá la última palabra, porque Jesús que hizo retroceder el mal muchas veces en su tiempo y venció a la muerte con su resurrección, triunfará plena y definitivamente del mal, y nosotros también triunfaremos con él. El mal no sólo rodea y ataca desde a fuera al hombre, sino que además está dentro de él, la seducción externa logra triunfar porque desde dentro se abren las puertas al invasor. Cuando el hombre se empecina haciendo el mal, sólo puede acarrear  consecuencias catastróficas, cada uno es responsable de hacer el bien o el mal. Para alcanzar la salvación hay que amar con un corazón  abierto a la verdad y al bien, de esta manera estaremos bien preparados para la llegada de Jesús.

 

 

3. COMPROMISO PERSONAL Y COMUNITARIO

 

Comentar en el grupo: ¿Qué compromiso te sugiere la Palabra de Dios que hemos meditado?

 

- No dejarse confundir por personas o grupos que anuncian el fin del mundo como algo inminente o cercano.

 

- Tener cuidado de no hacer falsas interpretaciones de los textos bíblicos cuando no se tienen los elementos necesarios para ello.

 

- Tomar conciencia de que somos responsables en la construcción del bien en nuestro mundo.

 

- Nunca responder al mal haciendo mal.

 

- Procurar estar preparados cada día de nuestra vida para esperar con tranquilidad y paz al Señor Jesús cuando llegue. Cuando se ama no se teme.

 

 

4. ORACIÓN

 

Señor Dios, creo firmemente

y confieso todas y cada una

de las verdades

que la Santa Iglesia Católica

confiesa,

porque tú nos las revelaste,

oh Dios, que eres

la eterna Verdad y Sabiduría,

que ni se engaña

ni nos puede engañar.

Quiero vivir y morir en esta fe.

Amén.

 

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