SUBSIDIOS

 

 

LECTIO DIVINA VIII


 

Pbro. Lic. José Luis Salinas Ledesma

Presidente de la Comisión Diocesana de Pastoral Profética

 

 

(Invocación al Espíritu Santo)

 

1. LECTURA DEL TEXTO (2 Tes 3,6-15)

 

Finalmente, hermanos, en nombre de Jesucristo, el Señor, les mandamos que se aparten de todo aquel que viva ociosamente y no se porte según la enseñanza que de nosotros recibió. Conocen perfectamente el ejemplo que les hemos dado, porque no hemos vivido ociosamente entre ustedes, ni hemos comido de balde el pan de otros; al contrario, hemos trabajado con esfuerzo y fatiga día y noche para no ser una carga a ninguno de ustedes. ¡Y no por no tener derecho a eso! Pero quisimos darles ejemplo para que nos imitaran. Porque cuando estábamos con ustedes les dábamos esta norma: El que no quiera trabajar, que no coma. Pues bien, tenemos noticias de que algunos de ustedes viven ociosamente, pero metiéndose en todo. A esos individuos les mandamos y les exhortamos en Jesucristo el Señor a que trabajen en paz y se ganen el pan que comen. Y ustedes hermanos, no se cansen de hacer el bien. Y si alguno no obedece las normas que les damos en esta carta, ténganlo muy en cuenta y no traten con él, para que así se sienta avergonzado. Pero no lo miren como a enemigo; corríjanlo más bien como a hermano.

 

Con su Biblia en mano repasamos el texto respondiendo las siguientes preguntas:

 

¿Qué mandan los apóstoles en nombre de Jesucristo a la comunidad v.6? ¿Qué ejemplo les han dado v.7-8a? ¿Cómo han trabajado v.8b? ¿Para qué dieron ejemplo v.9? ¿Qué norma les dieron cuando estaban con ellos v.10? ¿Cómo viven algunos de la comunidad v.11? ¿Cuál es el mandato y la exhortación que hacen a los ociosos v.12? ¿Cómo deben tratar a quien no obedece las normas de los apóstoles v.14? ¿Cómo lo deben de mirar y corregir v.15?

 

Para comprender mejor el texto tengamos en cuenta lo siguiente:

 

- El tema de fondo de este texto sigue siendo como en toda la carta, el rumor que han difundido algunos grupos del inminente día del Señor, es decir, que la segunda venida de Jesús estaba próxima.

 

- Estos grupos engañaban a la comunidad argumentando ciertas revelaciones y hasta hablaban de una supuesta carta que Pablo habría enviado, en la que hablaba de esa próxima venida de Jesús, alarmando e inquietando a los cristianos.

 

- Se está provocando en la comunidad un clima de espiritualismo en la que se vive una despreocupación por las tareas temporales. Lo único que esperan con los brazos cruzados es la llegada gloriosa del Señor.

 

- En la mentalidad griega que influía también en esta ciudad, el hombre se realiza plenamente sólo en lo espiritual, el trabajo manual es degradante, sin valor alguno para la construcción de la persona.

 

- Algunos viven sin trabaja nada, aprovechándose del trabajo de otros. En el mundo antiguo los que apreciaban el ocio eran las clases superiores, propietarios menores que vivían de sus esclavos o patrones comerciantes. No trabajan y por eso tienen tiempo de asistir a las reuniones de amigos y a las fiestas. Mientras otros esclavos trabajan para ellos.

 

 

2. MEDITACIÓN DE LA PALABRA ESCUCHADA

 

Le han llegado a San Pablo noticias de la comunidad cristiana de Tesalónica: algunos piensa que la llegada del Señor Jesús está próxima y sólo viven esperando ese día, ya no se preocupan de sus labores cotidianas porque no tiene sentido el trabajo, sólo basta esperar el momento. Esta es una visión reducida y equivocada que tiene que ser corregida por Pablo “les mandamos que se aparten de todo aquel que viva ociosamente y no se porte según la enseñanza que de nosotros recibió”.  Según la mentalidad de Pablo, que es la de todo judío, la condición corporal del hombre, no es un castigo, y por tanto, el trabajo manual no envilece al hombre sino que lo dignifica. San Pablo ha trabajado con sus propias manos, aunque tiene derecho a ser sostenido por la comunidad puesto que les está prestando un servicio, lo hace  para que les sirva de ejemplo y lo imiten, es la prueba de amor por su comunidad. El tono del pasaje es exigente, nadie dentro de una comunidad cualquiera que sea tiene derecho a vivir como parásito, aprovechándose de los demás. Una actitud así rompe con la armonía de la convivencia comunitaria y creando una situación insostenible. La solidaridad cristiana exige un reparto equilibrado de los bienes y los recursos, pero también una distribución equitativa de las tareas que se deben realizar tomando en cuenta desde luego, la condición de cada uno de los hermanos. Quien no lo comprenda así, deberá ser mantenido a cierta distancia dentro del desenvolvimiento normal de la vida comunitaria. No por un afán de venganza o de castigo sino de ayuda fraternal, pues la comunidad es responsable de todos sus miembros, también de los molestos. Junto con la recomendación de trabajar, San Pablo también recomienda hacer el bien. Debemos ser conscientes que los abusos de los poderosos que viven de los trabajos de los pobres no deben servir de argumento para dejar de ser solidarios con los más necesitados, ni el afán de acumular riquezas debe reemplazar a la generosidad de los que pueden hacer algo. La flojera lleva a la persona a vivir a costa de los demás, convirtiéndose en un vividor, que se aprovecha de la bondad de los demás. Pero también se debe evitar el otro extremo; una dedicación excesiva al trabajo se convierte en adicción e impide que la persona descanse y madure en otros aspectos de su vida. El equilibrio entre trabajo, descanso, actividades sociales, reflexión y oración es siempre necesario. Cualquier  exceso es peligroso para el desarrollo sano de la persona y de la vida cristiana. La vida práctica de la comunidad es también una forma de predicar, es una opción de vida que cuestiona y desafía al poder, a las injusticias y abusos. Los cristianos debemos vivir con el corazón en el cielo pero los pies en la tierra.

 

 

3. COMPROMISO PERSONAL Y COMUNITARIO

 

¿Qué situaciones en nuestra en nuestra sociedad y en nuestra Iglesia muestran que no estamos poniendo en práctica nuestra fe? ¿Qué debemos hacer para cambiar esas situaciones?

 

- Manifestar nuestra fe realizando responsablemente nuestro trabajo de cada día

 

- Aprovechar al máximo el tiempo, no perderlo haciendo cosas que no valen la pena

 

- Nunca aprovecharse de los demás, buscando satisfacer interese egoístas

 

- No debemos tratar al que falla como enemigos , sino debemos corregirlo como hermano

 

 

4. ORACIÓN

 

Señor Jesús:

Tú que al hacerte hombre

quisiste ser miembro de una familia humana,

enseña a las familias, a nuestros grupos y comunidades,

las virtudes que resplandecieron

en la casa de Nazaret.

Haz que permanezcan unidas,

como tú y el Padre son uno,

y sean vivo testimonio de amor,

de justicia y de solidaridad;

que sean escuela de respeto,

de perdón y de mutua ayuda,

para que el mundo crea. Amén.

Este portal diocesano es un servicio diseñado y desarrollado por la RIIAL Querétaro                                                                                            Webmaster