
Pbro. Lic. José Luis Salinas Ledesma
Presidente de la Comisión Diocesana de Pastoral Profética
(Invocación al Espíritu Santo)
1. LECTURA DEL TEXTO (1 Cor 13,1-13)
Aunque hablara las lenguas de los nombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como campana que suena o platillo que retumba. Y aunque tuviera el don de hablar de parte de Dios y conociera todos los misterios y toda la ciencia; y aunque mi fe fuera tan grande como para trasladar de sitio las montañas, si no tengo amor, nada soy. Y aunque repartiera todos mis bienes a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, de nada me sirve.
El amor es paciente y bondadoso;
no tiene envidia
ni orgullo ni arrogancia.
No es grosero ni egoísta,
no se irrita ni es rencoroso;
no se alegra de la injusticia,
si no que encuentra
su alegría en la verdad.
Todo lo disculpa, todo lo cree,
todo lo espera, todo lo soporta.
El amor nunca pasará. Terminará el don de hablar de parte de Dios, terminará el don de expresarse en un lenguaje misterioso, y desaparecerá también el don del conocimiento profundo. Porque ahora conocemos de modo imperfecto, lo mismo que es imperfecta nuestra capacidad de hablar de parte de Dios; pero cuando venga lo perfecto, desaparecerá lo imperfecto. Cuando yo era niño, hablaba como niño, razonaba como niño; al hacerme hombre, he dejado las cosas de niño. Ahora vemos por medio de un espejo y oscuramente; pero un día veremos cara a cara. Ahora conozco imperfectamente, pero un día conoceré como Dios mismo me conoce. Ahora permanecen estas tres cosas: la fe, la esperanza, el amor, pero la más excelente de todas es el amor.
Con su Biblia en mano repasamos el texto respondiendo las siguientes preguntas:
¿Cuáles son las obras que necesitan realizarse con amor para que sean plenamente válidas? vv.1-3 ¿Cuáles son las características del amor? vv.4-7 ¿Cuándo pasará el amor? v.8a ¿Cuáles dones terminarán? v.8b ¿Cómo conocemos ahora? v.9a ¿Cómo es nuestra capacidad de hablar de parte de Dios? v.9b ¿Cómo conoceremos a Dios algún día? v.12b ¿Cuál es la cosa más excelente? v.13
Para comprender mejor el texto tengamos en cuenta lo siguiente:
- San Pablo está preocupado por la unidad de los corintios, y quiere que cada uno ponga sus dones y carismas al servicio de los demás para edificación de la Iglesia.
- Este texto es conocido como el “Himno al Amor” y se puede comparar con las más bellas piezas de literatura universal.
- San Pablo quiere dejar claro que el amor es más importante que la gnosis (conocimiento) apreciada sobre todas las cosas por los corintios.
- El amor del que habla San Pablo se dice en griego ágape que expresa la donación libre de Dios al hombre. Este amor se ha revelado al enviarnos Dios a su Hijo y al Espíritu.
- El hombre no es sólo un receptor, un objeto del amor de Dios; es, además, capaz de amar.
- El amor es una gracia que forma parte del ser cristiano, pero exige cooperación humana, es un camino que debe recorrer.
2. MEDITACIÓN DE LA PALABRA ESCUCHADA
San Pablo quiere llamar la atención a la comunidad cristiana de Corinto, no han entendido el sentido que tiene poseer dones y carismas. No están ayudando a la edificación de la comunidad, más bien, presumen de los dones que cada uno tiene sintiéndose superiores y provocando con esto la división de la comunidad. Ya les ha explicada que lo dones vienen del mismo Espíritu, que los reparte para el bien de todos. En este texto que ahora reflexionamos, nos explica que si no se ejercen con amor no tendrán provecho para quienes los poseen. El hecho de comenzar con el don de lenguas se debe a que los corintios tenían ese don en un sumo aprecio. Pero cunado alguien está lleno de Dios se le debe desbordar también el corazón y no sólo los labios. Quien habla corre el riesgo de predicarse a sí mismo, de complacerse a sí mismo antes que edificar con la palabra a la comunidad. Lo mismo pasa con todos los dones, aunque pueden nacer del amor, sin embargo, cuando se ponen en práctica se corre el riesgo de no hacerse con amor auténtico. En estas obras donde parece que el hombre se entrega a los demás hombres, puede buscar su propia complacencia.
¿Qué es el amor del que nos habla aquí San Pablo? El amor se presenta personificado y se le aplican quince características o cualidades. Se trata de cosas sencillas y cotidianas, para que nadie piense que el amor es cosa de “sabios y entendidos”, pero al mismo tiempo se pone un comportamiento heroico, porque el común de los hombres como en el caso de los corintios actúan al revés. No debemos olvidar también que San Pablo no habla en primer lugar del amor humano, sino del amor en sí, que es precisamente el amor de Dios, y sólo después del nuestro, si hemos dejado entrar en nosotros el amor de Dios manifestado en la donación de su Hijo para salvación nuestra.
El amor es aquí y ahora lo que será eternamente. Con esto san Pablo responde a la pregunta: este amor del que se han dicho cosas tan hermosas ¿es también, al fin y al cabo, algo imperfecto, temporal y caduco como el resto de los carismas? No, este amor permanece para siempre, sin desaparecer nunca, sin cambiar jamás. Incluso la fe se transformará en visión y la esperanza en cumplimiento. Sólo el amor, que es capaz de transformarlo todo, de cambiarlo todo, no cambiará. Así queda claro que el amor es superior a cualquier otro carisma por muy apreciado que sea. Nuestras aspiraciones deben ser no sólo a tener dones y carismas de parte del Espíritu sino a crecer en el amo para que sean válidos en nosotros mismos.
3. COMPROMISO PERSONAL Y COMUNITARIO
- Revisar con qué actitud realizo mis trabajos de cada sí. ¿Sólo por una ganancia económica? ¿Sólo para que se hable bien de mí y sea reconocido socialmente? ¿Con la intención de sacar alguna ventaja?
- Comprometerme a poner al servicio de mi Iglesia mis capacidades y cualidades que el Señor me ha dado.
- Si tengo algún don extra ordinario, debo estar agradecido con el Señor que me lo ha dado y ponerlo al servicio de los demás para que tenga provecho también en mí.
- Proponerme hacer las cosas con amor cada día, sabiendo que esto requiere una actitud heroica.
4. ORACIÓN
ORACIÓN PARA APRENDER A AMAR
Señor, cuando tenga hambre, dame alguien que necesite comida;
Cuando tenga sed, dame alguien que precise agua;
Cuando sienta frío, dame alguien que necesite calor.
Cuando sufra, dame alguien que necesita consuelo;
Cuando mi cruz parezca pesada, déjame compartir la cruz del otro;
Cuando me vea pobre, pon a mi lado algún necesitado.
Cuando no tenga tiempo, dame alguien que precise de mis minutos;
Cuando sufra humillación, dame ocasión para elogiar a alguien;
Cuando esté desanimado, dame alguien para darle nuevos ánimos.
Cuando quiera que los otros me comprendan, dame alguien que necesite de mi comprensión;
Cuando sienta necesidad de que cuiden de mí, dame alguien a quien pueda atender;
Cuando piense en mí mismo, vuelve mi atención hacia otra persona.
Haznos dignos, Señor, de servir a nuestros hermanos;
Dales, a través de nuestras manos, no sólo el pan de cada día, también nuestro amor misericordioso, imagen del tuyo.
Madre Teresa de Calcuta M.C.